Hoy desperté y ahí estabas, desnuda,
Cubierta con la pequeña sábana blanca de mi soledad,
Esa que nunca me ha consolado, ni me ha dicho te amo, un pedazo de tela inerte;
Pero que alrededor de tu silueta, cobra vida y se embellece.
Me acerque a tu frente y antes de besarla,
Agradecí por estar ahí en ese momento justo,
Te bese y…
…abriste los ojos, sonreíste y solo escuche “hola”
Desde ese momento he sabido que las mujer más bella del mundo
Es aquella que sonríe por la mañana, y por eso,
Agradezco cada mañana que vivo ese sueño.
IBV
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